Los Mercados Bursátiles y el GAP

Los mercados estadounidenses han mostrado tímidos avances a excepción del Dow Jones Industrial, el cual ha obtenido un rendimiento negativo perdiendo el segundo puesto frente al Nasdaq 100 (+0,93% 3T). El S&P 500 mantiene el podio con una revalorización del 0,23%. En Europa, el tercer trimestre del año ha dejado una rentabilidad negativa con el Dax alemán retrocediendo un 3,11%. Por su parte, el colectivo español ha mostrado un comportamiento negativo del  -1,65%.  Los mercados emergentes siguen ampliando las caídas estos últimos tres meses y amplían la divergencia con respecto a los países desarrollados. El MSCI Emerging Markets se anota un -5,98% este trimestre. En cuanto a los valores refugio, el oro pierde un 0,06% a pesar de la apreciación del billete verde, +2,28%.

Tomando como base 2017, el crecimiento de mercados desarrollados y emergentes venía trazando una tendencia prácticamente idéntica. Aunque el efecto de la pandemia ha sido mucho más profundo en países en desarrollo por razones obvias, podemos apreciar como hasta marzo de 2021 la senda de recuperación ha sido similar. Sin embargo, razones ajenas a la pandemia relacionadas principalmente con riesgos geopolíticos y de seguridad jurídica han originado un gap considerable. Hay que tener en cuenta que el 47% del índice MSCI EM GDP Weighted está formado por compañías chinas, seguido de indias (8,7%), surcoreanas (5%), rusas (4,5%) y brasileñas (4,5%). El comportamiento del mercado indio está siendo excepcional, con unas expectativas de crecimiento batiendo expectativas y con planes de desarrollo e infraestructura desarrollándose satisfactoriamente; aunque Corea del Sur presenta una población muy envejecida y la Covid-19 ha supuesto un gran shock, cuenta con un tejido empresarial fuertemente posicionado en sectores de gran potencial y con tendencia de medio-largo plazo como el de semiconductores y baterías eléctricas; Rusia, por su parte, se ha visto muy beneficiada por el buen comportamiento de las materias primas.

Comparación entre el Índice GDP y el GDP del mundo

Dicho esto, podemos atribuir el mal comportamiento de índices y fondos emergentes a la sobreponderación en el mercado chino. Durante el segundo trimestre del año vimos una clara restricción al crédito con un impulso creditico cayendo en términos interanuales. A lo que se han ido sumando diversos factores de volatilidad como la escalada regulatoria a sectores como el tecnológico o la educación privada, el “caso Evergrande” y el contagio a uno de los sectores que más ha contribuido al crecimiento chino en la última década -sector inmobiliario- o la reciente crisis energética. Esto, ha generado volatilidad e incertidumbre con grandes volúmenes de capital “huyendo” del gigante asiático, aunque también ha creado oportunidades y sienta las bases para un crecimiento futuro más sano y ordenado. Con todo, la confianza que pueda generar el Partido Comunista Chino a los mercados, así como la visibilidad y predictibilidad de sus próximos movimientos, serán cruciales para la recepción de inversión. Junto a esto, estamos asistiendo a una carrera electoral polarizada en otro de los mercados emergentes más influyentes, Brasil. Con J. Bolsonaro en niveles mínimos de popularidad, inmerso en múltiples escándalos y bajo la lupa judicial por una gestión nefasta de la pandemia. O la incertidumbre generada por el nuevo Gobierno peruano de Pedro Castillo, amenazando el derecho de propiedad privada a uno de las industrias en auge como es la del cobre. 

Índice EM y GDP del mundo
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